En casa, este tipo de platos tienen un sabor claramente familiar. Mi abuelo solía cultivar en su propio huerto, y eso marcaba por completo la forma de comer: se comía lo que daba la tierra en cada momento, sin demasiadas vueltas. No había elección entre verduras, había verduras y frutas de temporada. Y cuando tocaba repollo, tocaba de verdad. Había repollo en la cazuela, en el salteado, en el acompañamiento… y sí, muchas veces parecía que lo había hasta en la sopa. Y cuando digo que había repollo hasta en la sopa, no exagero: en casa también se preparaba en forma de sopas sencillas y reconfortantes, como esta sopa de repollo con setas y piñones, que resume muy bien ese espíritu de cocina de temporada y aprovechamiento.
Aquella manera de cocinar estaba guiada por la lógica del huerto y por el aprovechamiento en los fogones de una cocina de carbón, de esas de hierro forjado que aún se pueden ver hoy en día por los pueblos. La comida sabía diferente, y no porque los ingredientes fueran distintos, sino por ese sabor a calor de hogar, a reuniones familiares, que convertía la hora de comer en algo entrañable y muy agradable.
El repollo era una verdura agradecida: crecía bien, se conservaba durante semanas y permitía alimentar a una familia muy numerosa —ocho hijos y siempre nietos alrededor— sin complicaciones. No se cuestionaba si apetecía o no; simplemente se cocinaba de distintas formas para no aburrirse. De ahí nacieron muchas recetas sencillas, sin nombre concreto, que hoy podrían parecer improvisadas, pero que tenían todo el sentido del mundo.
Esta cazuelita recoge ese espíritu. No pretende reinventar nada ni sofisticar un ingrediente humilde, sino darle un lugar de honor en la mesa y en mis recuerdos. Es una forma de cocinar que entiende la alimentación como algo ligado al ritmo de la tierra y a la vida cotidiana, no a modas ni a recetas cerradas. Quizá por eso, aunque sea un plato sencillo, sigue resultando tan reconfortante y familiar.
¿Dónde encaja bien esta cazuelita?
– Como guarnición de platos de legumbres, cereales o proteínas vegetales
– Como relleno para pan de pita, wraps o bocadillos vegetales
– Acompañando un plato principal sencillo, cuando se quiere sumar verdura sin recargar
– Como base vegetal para mezclar con arroz, quinoa o cuscús
– Servida con una salsa vegetal suave (yogur vegetal, tahini ligero, salsa de mostaza)
– Como parte de un plato combinado con legumbres y algo de cereal
– En comidas informales, como plato para compartir
– Recalentada al día siguiente, integrada en tortillas vegetales o salteados rápidos
Además, su carácter versátil permite jugar con pequeñas variaciones sin alterar la esencia del plato. Cambiar el tipo de vinagre, ajustar las especias o modificar el corte de las verduras da lugar a matices distintos, manteniendo siempre una preparación ligera y fácil de digerir. Es una forma de cocinar práctica, honesta y muy agradecida, pensada para el día a día y para quienes valoran comer bien sin complicarse en exceso.

Receta de Cazuelita de Repollo con Champiñones
Ingredientes
- ¼ de repollo de hoja rizada
- Un pequeño trozo de col roja (opcional, aprox. 1 cm de grosor)
- ½ pimiento rojo, verde y amarillo
- 4 champiñones grandes
- ½ vaso de vino blanco
- ½ vaso de agua
- 1 cucharada sopera de vinagre de Jerez o de Módena
- 1 cucharadita de alcaravea
- Pimienta negra al gusto (o mezcla de cuatro pimientas)
- Sal rosa del Himalaya o sal marina
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Cortamos el repollo y la col roja en juliana fina.
- Troceamos los pimientos rojo y verde en dados pequeños o en juliana, según prefieras, y el pimiento amarillo en juliana.
- En una cazuela amplia ponemos unas cucharadas de aceite de oliva virgen extra y rehogamos ligeramente todas las verduras a fuego medio, sin que lleguen a dorarse.
- Añadimos el vino blanco, el agua y el vinagre, sazonamos con sal, pimienta y la alcaravea, tapamos la cazuela y dejamos hervir unos 10 minutos, para que el repollo empiece a ablandarse.
- Mientras tanto, laminamos los champiñones.
- Pasados los 10 minutos, removemos el contenido de la cazuela, añadimos los champiñones y continuamos la cocción hasta que el conjunto esté tierno pero mantenga un ligero punto crujiente, sin llegar a deshacerse.
- Probamos y rectificamos de sal si es necesario, retiramos del fuego y servimos.
¡Y listo! Un plato sencillo, ligero y muy aromático.
Composición nutricional aproximada (por ración)
Valores estimados considerando 4 raciones.
- Calorías: ~160 kcal
- Proteínas: ~5 g
- Grasas: ~8 g
- Carbohidratos: ~18 g
- Fibra: ~6 g
Es una preparación ligera, rica en fibra y micronutrientes, ideal como acompañamiento o como parte de un plato combinado más completo.
Índice glucémico
▼ Abrir Índice Glucémico
Ingredientes principales y su IG aproximado:
- Repollo y col roja: IG muy bajo
- Pimientos: IG bajo
- Champiñones: IG muy bajo
- Aceite de oliva virgen extra: IG nulo
Estimación del índice glucémico:
El índice glucémico estimado de esta cazuelita se sitúa por debajo de 30, considerándose un plato de índice glucémico bajo, adecuado para personas que buscan mantener niveles de glucosa estables o acompañar platos más energéticos sin elevar la carga glucémica total.
Una forma deliciosa de disfrutar esta receta
Prepárate un delicioso bocadillo de pan de pita, con esta cazuelita de repollo y champiñones, acompañándola con un poco de Tofu a la plancha (opcional) y salsa de yogur vegana. ¡Delicioso!
Nota de acompañamiento · Opción vegana
Esta cazuelita de repollo está pensada como guarnición o base vegetal, no como plato único. Para que la comida sea completa y equilibrada dentro de una alimentación vegana, conviene acompañarla de una fuente de proteína y energía.
Puedes completarla, por ejemplo, con:
• una ración de legumbres (lentejas, garbanzos, alubias)
• tofu o tempeh salteado
• patata o boniato cocidos o asados
• arroz, quinoa u otro cereal
• pan de pita o pan integral
• semillas o frutos secos como complemento
Así la comida aporta no solo fibra y micronutrientes, sino también proteína suficiente, potasio y energía, favoreciendo una mayor saciedad y estabilidad a lo largo del día.
Nota de acompañamiento · Opción vegetariana
Esta cazuelita de repollo funciona como guarnición o base vegetal, y puede completarse fácilmente dentro de una alimentación vegetariana para convertir la comida en una opción más equilibrada.
Se puede acompañar, por ejemplo, de:
• huevos cocidos, escalfados o en tortilla
• lácteos naturales como yogur griego o queso fresco
• patata, boniato o cereales
• pan de pita o pan integral
• frutos secos o semillas
De este modo se refuerza el aporte de proteína, potasio y energía, sin necesidad de convertir el plato en algo pesado ni excesivamente elaborado.

