Receta de salsa bolognesa vegana
No hay mayor placer que tomarse un plato de pasta con salsa a la bolognesa y no hay porqué prescindir de ella porque la naturaleza es sabia y nos proporciona todos los ingredientes que podemos requerir para disfrutar no solo en sabor sino también en texturas.
¿Qué ingredientes vas a necesitar para hacer la salsa bolognesa vegana?
- Una taza de soja texturizada
- 800 gr tomates rojos maduros pesados ya picados y libres de desperdicio o 1 lata del mismo peso de tomate natural triturado o en trozos.
- 3 cebollas picadas
- 4 dientes de ajo picados
- 2 rama de apio finamente picada
- ½ medio pimiento rojo picado
- 2 pimientos verdes italianos picados
- ½ cucharadita de tomillo,
- 1 cucharita de café de orégano, albahaca y pimentón dulce ahumado o de la Vera
- una cucharita de té de: pimienta negra molida, comino molido, canela molida y cúrcuma
- 1 pizca de laurel molido o en su defecto 2 hojas de laurel
- Sal rosa del Himalaya (o sal marina) al gusto
- ½ vasito de vino blanco
- Aceite de oliva virgen extra
Composición nutricional aproximada (por ración)
Valores estimados considerando 6 raciones (aprox. 1 taza de salsa por ración, sin pasta).
Calorías: ~220 kcal
Proteínas: ~14 g
Grasas: ~10 g
Grasas saturadas: ~1,5 g
Carbohidratos: ~18 g
Azúcares: ~9 g
Fibra: ~6 g
Es una preparación equilibrada y saciante, con buen aporte proteico de origen vegetal gracias a la soja texturizada, hidratos de carbono procedentes de las verduras y grasas saludables del aceite de oliva virgen extra.
Índice glucémico del plato
▼ Abrir Índice Glucémico
Ingredientes principales y su IG aproximado:
Soja texturizada: IG bajo (~25)
Tomate: IG bajo–medio (~35–40)
Cebolla: IG bajo (~10)
Pimientos y apio: IG bajo (~15)
Aceite de oliva virgen extra: IG 0
Especias y hierbas aromáticas: IG despreciable
Estimación del índice glucémico del conjunto
A pesar de incluir tomate y cebolla, el conjunto presenta un índice glucémico bajo-medio, estimado en torno a 30–40, gracias al alto contenido en proteínas vegetales, fibra y grasas saludables, que ralentizan la absorción de los azúcares.
No provoca picos de glucosa significativos y es adecuada como plato principal o acompañamiento dentro de una alimentación vegana equilibrada, especialmente combinada con pasta integral o legumbres.
¿Cómo se prepara la salsa a la boloñesa vegana?
Para pelar los tomates
- Primeramente vamos a poner una olla de agua a hervir.
- Quitamos las ramitas a los tomates si las tuvieran y les aplicamos un corte en cruz en la parte inferior.
- Cuando el agua está en ebullición sumergimos los tomates por 10 o 20 segundos y los sacamos y ya podemos retirar la piel con facilidad.
Una vez tenemos los tomates pelados, los troceamos a cuadritos pequeños o incluso lo puedes triturar en tu procesador de alimentos y reservamos.

Para hacer la salsa
En una sartén grande o en una cazuela ponemos aceite en el fondo y ponemos a pochar la cebolla y el ajito y cuando está medio transparente pues agregamos los pimientos rojo y verde, además del apio. Le damos unas vueltas para integrar y sofreír.
Vamos sofriendo dando vueltas para que no se queme y cuando ya están las verduras en su punto agregamos el vino blanco. Lo integramos todo y agregamos los tomates troceados finamente y dejamos que se vayan deshaciendo con la cocción removiendo de vez en cuando. Si es preciso echar un poco de agua en este punto se hace pero sin exagerar porque luego habrá que reducir la salsa.
Cuando el tomate está a falta de los últimos 10 o 15 minutos de cocción echamos la soja texturizada, que puede estar previamente hidratada o no, yo para esta receta no la hidraté, dejé que se hidratara con la cocción de la propia salsa, y todas las especias incluida la hoja de laurel o la pizca de laurel molido y la sal.
Dejamos cocer a fuego lento con la sartén o la cazuela tapada para que los aromas se concentren hasta que el tomate esté en su punto.
Tip: el éxito de una salsa de tomate está en 4 puntos:
- ser generosos con la cebolla porque es lo que le da cuerpo a la salsa,
- ser generosos también con el AOVE porque favorece la absorción de los licopenos del tomate
- que los tomates estén maduros porque no tendrán acidez y no van a necesitar azúcares añadidos
- y finalmente tiempo y amor para hacer la salsa. Una salsa de tomate lleva una hora entera de cocción porque es lo que va a permitir que se rompan las paredes celulares del fruto que son las que dificultan la absorción del licopeno, poderoso antioxidante y anticancerígeno del tomate.
