Receta de falafel
El falafel es un plato de origen árabe con forma de croqueta o pequeña hamburguesa, elaborado a partir de garbanzos crudos remojados y una mezcla aromática de hierbas y especias. En muchos países de Oriente Medio es un alimento cotidiano, tan popular y accesible como puede ser para nosotros un bocadillo o una hamburguesa rápida cuando se come fuera de casa.
Tradicionalmente se utiliza un utensilio específico para darles forma, pero no es en absoluto necesario. Con un par de cucharas puedes apañarte perfectamente, salvo que te conviertas en un fanático del falafel y quieras llevar la experiencia al siguiente nivel.
Ingredientes
- 1 taza de garbanzos, crudos, remojados y bien escurridos
- Cilantro (coriandro) fresco o en especia
- Perejil fresco
- ½ cebolla
- Ajo molido o fresco
- Comino
- Pimienta cayena, guindilla o pimienta negra/blanca
- 1 cucharada de harina de trigo o pan rallado
- 1 cucharada de tahini (pasta de sésamo)
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 cucharadita de levadura química o bicarbonato
- Aceite de oliva virgen extra (para freír)
- Sal rosa del Himalaya o sal marina
Composición nutricional aproximada (por ración)
Valores estimados considerando 4 raciones.
- Calorías: ~410 kcal
- Proteínas: ~15 g
- Grasas: ~18 g
- Carbohidratos: ~40 g
- Fibra: ~11 g
Es un plato energético y saciante, ideal como comida principal si se acompaña de ensalada o verduras frescas.
Índice glucémico del plato
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Ingredientes principales y su IG aproximado:
- Garbanzos remojados y fritos: IG bajo–moderado (~35–40)
- Harina en pequeña cantidad: impacto moderado
- Aceite de oliva: IG nulo
- Hierbas y especias: impacto insignificante
Estimación del índice glucémico
El índice glucémico estimado del falafel se sitúa entre 35 y 45, considerándose moderado, especialmente cuando se consume acompañado de verduras frescas y grasas saludables, lo que ayuda a mantener una respuesta glucémica estable.
Preparación del falafel
Escurrimos los garbanzos que han estado en remojo, los lavamos bien y los colocamos en un procesador de alimentos o en la batidora. Los trituramos hasta obtener una textura entre granulada y pastosa, evitando que se conviertan en un puré completamente liso. Si es necesario, se puede añadir una cucharada de agua, pero no más.
Picamos el perejil, el cilantro, la media cebolla, el ajo y la guindilla o pimienta elegida, y lo mezclamos todo con la masa de garbanzos hasta que quede bien integrado.
Añadimos entonces el comino, el resto de especias al gusto, la harina o pan rallado, la levadura o bicarbonato, el zumo de limón, el tahini y la sal. Mezclamos bien y dejamos reposar la masa unos cinco minutos, lo justo para que se asiente.
Cómo freír el falafel
Con ayuda de dos cucharas tomamos porciones de masa, les damos forma de croqueta ligeramente aplastada y las introducimos en una sartén con abundante aceite bien caliente, de modo que el falafel quede casi cubierto.
El aceite debe estar caliente al principio; una vez añadidos los falafel, bajamos ligeramente el fuego para que se doren por fuera sin quemarse y queden bien hechos por dentro. Cuando estén dorados, los retiramos y los dejamos escurrir sobre papel absorbente.
Cómo servir el falafel
Puedes servirlos como si fueran croquetas, acompañados de una ensalada y alguna salsa, pero la forma más tradicional es dentro de pan de pita, añadiendo lechuga en juliana, rodajas de tomate, colocando tres piezas de falafel, aplastándolas ligeramente con un tenedor y regando todo con la salsa elegida.
Salsas para acompañar el falafel
Puedes combinarlas o usar solo una, según te apetezca:
1. Salsa de tahini y tomate
Tomate muy picado, tahini, zumo de limón, sal y un poco de agua para ajustar la textura.
2. Salsa de yogur vegetal
Yogur vegetal natural sin azúcar, ajo molido, menta seca y una pizca de sal.
3. Salsa picante fresca
Pimiento verde o rojo picante muy picado, zumo de limón, sal y aceite de oliva virgen extra.
Te recomiendo que le des una oportunidad a este plato, porque la mezcla de hierbas y especias hace que el sabor final sea sorprendente y, aunque cueste creerlo, no sabe a garbanzo, sino a falafel.
¡Buen provecho!
